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La nutrición que acelera la cicatrización y mejora la recuperación postoperatoria

La nutrición está íntimamente relacionada con una adecuada cicatrización y recuperación postoperatoria.

Para cualquier persona que planifique someterse a una cirugía, llevar una adecuada nutrición y estilo de vida antiinflamatorio, son fundamentales para el éxito de la misma, incluso para los que eligen cirugías (estética/bariátrica) como el camino “fácil” para evitar cuidarse (y me refiero solo a los que toman esa decisión irresponsablemente), puesto que el estilo de vida y nutrición repercutirán en la rapidez de la recuperación, la posibilidad de complicaciones y en la obtención de los resultados esperados.

La cicatrización es un proceso complejo y dinámico, que se refiere a la reparación de heridas a través de la formación de tejido nuevo. Y ¿cuál es la materia prima que será utilizada para reparar los tejidos? LO QUE COMES.

No obstante te aclaro que la reparación, aun siendo óptima NECESITA SU TIEMPO. Para que tengas una idea te describiré a continuación las fases.

La cicatrización tiene fases, aún siendo óptima necesita su tiempo

El proceso de cicatrización inicia desde el momento en que se produce la herida con la FASE INFLAMATORIA (del día 0 al día 4). Esta fase inicia con la llegada de plaquetas al lecho de la herida y formación del trombo de fibrina para el control de la hemorragia. Las plaquetas atraen a las células más importantes de esta fase: los neutrófilos y macrófagos que inician la inflamación y se encargan de la limpieza de restos y contaminantes en el lecho, remoción del coágulo, bacterias y tejido lesionado. Adicionalmente liberan citoquinas y factores de crecimiento que aumentan la síntesis de la matriz (tejido de granulación) y la síntesis de óxido nitroso, sustancia que cumple una función antimicrobiana.

A partir del 4to día inicia la FASE PROLIFERATIVA que se prolonga hasta el día 14. En esta se produce la reepitelización desde los bordes. Ocurre por la formación de vasos sanguíneos en el lecho de la herida. Atraídos por los neutrófilos y macrófagos llegan fibroblastos que fomentan la producción de colágeno y se encargan de la formación de la matriz extracelular. Se estima que la epitelización ocurre desde los bordes de la herida a un promedio de 1 a 2 mm/día, dependiendo de la vascularidad y del tejido de granulación.

Posterior al día 14 tiene lugar la FASE DE MADURACIÓN Y REMODELACIÓN DE LA CICATRIZ que dura 2 años. Se caracteriza por el depósito de colágeno. La fuerza tensil definitiva de una herida corresponde al 80% de la piel sana. Como resultado del aumento en cantidad de colágeno surgen problemas clínicos como las cicatrices hipertróficas y los queloides. En condiciones normales la apariencia de la cicatriz al final de esta fase va a ser una cicatriz plana, no eritematosa y muy resistente.

¿Cómo influye la nutrición en la cicatrización y recuperación postoperatoria?

Los estados de malnutrición, sea por obesidad o desnutrición, pueden provocar un retraso en la progresión de la cicatrización porque producen:

  • Prolongación de la fase inflamatoria.
  • Aumento de radicales libres.
  • Reducción de la producción de fibroblastos, la formación de colágeno y la neoformación de vasos sanguíneos.
  • Reducción de linfocitos y macrófagos lo cual supone un debilitamiento del sistema inmunológico.

Así mismo, la evaluación cualitativa de los alimentos repercute sobre el nivel inflamatorio de tu cuerpo antes de ir a cirugía.

Una dieta alta de azúcares, procesados, harinas refinadas es inflamatoria. En cambio una dieta basada en alimentos naturales es antiinflamatoria, ayudando a una recuperación más rápida y menor aparición de complicaciones.

Una recuperación óptima requiere de una dieta completa y suficiente, aquí algunos datos:

Calorías

Es usual que las personas recorten calorías durante el reposo, el tema es que el que no estés entrenando no implica que estés quemando menos calorías. Una cirugía se considera un estrés para el cuerpo por lo que en esta etapa el requerimiento calórico aumenta (en función de la complejidad de la cirugía). La pauta recomendada de calorías para una óptima curación de las heridas es de aproximadamente 30-35 kcal/kg de peso/día que debe adaptarse hacia arriba en caso de desnutrición previa o un poco hacia abajo en caso de obesidad. Pero si ya estás en déficit calórico NO RECORTES CALORÍAS tu cuerpo las necesita para recuperarse.

Carbohidratos

Son un sustento energético necesario en el proceso de cicatrización para garantizar una adecuada proliferación de fibroblastos y, por lo tanto, de la síntesis de colágeno. El objetivo nutricional va a ir encaminado a permitir un pequeño exceso de energía con el fin de restaurar la pérdida de tejidos, manteniéndose a su vez un índice glucémico adecuado. Cada persona tendrá unos requerimientos diferentes que dependerán de la edad, estado nutricional, la comorbilidad, la complejidad de la cirugía y el estado de la cicatrización. Los mejores son los de bajo-medio índice glicémico y altos en fibra como: camote, papa, yuca, avena, plátano, lentejas, frijoles, arroz integral.

Proteínas

Están involucradas en todas las fases de la cicatrización de las heridas. Una cantidad insuficiente de las mismas provocará una respuesta inflamatoria inadecuada, deficiencia en la síntesis de colágeno, en la respuesta de los fibroblastos, en la angiogénesis y en la remodelación tisular. Al mismo tiempo son esenciales para que se produzca un balance de nitrógeno positivo, lo cual se consigue con una ingesta apropiada. Los requerimientos de proteína para fomentar la cicatrización varían desde 0,8g/Kg (aunque recomiendo mínimo 1g/Kg/día) hasta 3 g/Kg/día de peso, dependiendo de factores inherentes al paciente y la complejidad del procedimiento. En tanto la cirugía sea más compleja el requerimiento proteico es mayor. Son importantes las fuentes tanto de origen animal como pescado, pollo, pavo, carne, yogurt griego, como vegetal: leguminosas, quinua.

Ácidos grasos

Son un componente esencial en las membranas celulares e influyen en la reparación de los tejidos por su potencial en las vías inflamatorias. Es importante lograr un balance entre el consumo de omega 6 (proinflamatorio) presentes en los aceites vegetales (soya, canola, maíz) margarina y omega 3 (antiinflamatorio) presente en pescados grasos como sardina, salmón, atún, caballa, aceite de oliva. Los ácidos grasos omega 3 tienen funciones antiinflamatorias, mejoran la función inmune y reducen la tasa de infección. Importante evitar grasas trans.

También hay micronutrientes que son esenciales en el proceso de cicatrización

Además de incluir alimentos con aporte de cada macronutriente, es importante elegir aquellos que aporten vitaminas y minerales que también contribuyen con el proceso de cicatrización.

Los micronutrientes intervienen en las diferentes fases de cicatrización y a diferentes niveles, incrementando el número de macrófagos y monocitos, estimulando la producción de colágeno, como antioxidante, en la proliferación de fibroblastos, como cofactor en el control de sangrado y en el control de las infecciones.

A continuación menciono las vitaminas y minerales más importantes y las principales fuentes:

Vitamina A

Presente en todos los vegetales de hoja verde oscura y las frutas de color naranja, verde o amarillo: lácteos, zanahoria, brócoli, batata, col y espinacas, melón, albaricoque, mango, pollo, pavo y pescado, huevos, hígado de pollo.

Vitamina C

Algunos alimentos con alto contenido de vitamina C son grosella negra, kiwi, pimiento rojo, guayaba, fresas, moras, arándanos, limón, naranja, coles de bruselas, lechoza/papaya, brócoli, perejil.

Vitamina E

La podemos encontrar en almendras, nueces, avellanas, semillas de calabaza, aceite de oliva, aguacate.

Vitaminas del Grupo B

En sardinas, legumbres, yema de huevo, salmón, hígado, carne.

Vitamina D

En pescados, huevos, leche.

Vitamina K

En coles de Bruselas, brócoli, coliflor, repollo, espinaca, col rizada, acelga, perejil, lechuga romana y de hoja verde, pescado, hígado, carne de res, huevos y cereales (contienen cantidades más pequeñas).

Zinc

Cerdo, chocolate negro, arroz integral, huevos, cangrejo, carne de res, semillas de calabaza, maní.

Magnesio

Espinacas, quinua, almendras, caraotas (frijoles negros), aguacate, maní, chocolate negro, almendras, edamame.

Además te recomiendo incluir alimentos antiinflamatorios y antioxidantes como cúrcuma, linaza, chía, canela.

Y garantizar una adecuada ingesta de agua ya que es esencial para la perfusión de nutrientes y la oxigenación. La deshidratación es un factor de riesgo importante para que se produzca la cronificación de las heridas.

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